El riesgo de viajar en bus es que te pueden matar
Viajar por fiestas tiene un significado muy grande para quienes vivimos lejos de la familia y los amigos. Yo lo hago cada cierto tiempo y me tomo mis licencias a la hora de comprar mis pasajes, porque cuido mi vida y no me arriesgo a viajar en esas agencias de nombres ligados a accidentes con víctimas mortales.
Jamás, por ejemplo, me subiría a Civa, porque recuerdo mil noticias fatídicas y tampoco lo hago con otras agencias de las que conozco muy poco, a pesar que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) asegura que se han tomado todas las acciones para evitar que los accidentes sigan cobran vidas en el Perú.
El 2009, unas 3.243 personas fallecieron y otras 48.395 resultaron heridas en accidentes en carreteras. Y según el ránking de empresas interprovinciales con más alto índice de participación en accidentes de tránsito, son 50 empresas las que fueron responsables de esta ola de accidentes y en las que se puede leer el nombre de Movil Tours, Cial, Molina, Ave Fénix, Ronco, Civa, Soyuz, entre otras menos conocidas.
En el 2010, los accidentes se han reducido, pero la realidad no ha cambiado del todo, por lo que vemos en las noticias. El Plan Tolerancia Cero, que ha tenido éxito en otros países, lamentablemente no ha mantenido el rigor a lo largo del año y para muestra algunos ejemplos.
Hace unas semanas atrás me vi obligado, por trabajo, a viajar en Molina Unión, una agencia de la que nunca había conocido. Me subí al bus confiado en la gente que aseguraba que viajar en ellos era seguro, sin embargo, en idas y vueltas a Ayacucho, comprobé que era excesivamente informal, pero nunca fue intervenida.
No sólo excedía los límites de velocidad permitidos, sino que paraba en cualquier lugar, recogía pasajeros y los acomodaba en lugares inimaginables. En el segundo nivel, acondicionaban un asiento en la cola del bus y alguna vez, antes de llegar a Ayacucho, subieron a una familia pobre en la ruta y la llevaron en el pasillo. Ni siquiera se podía ir al baño, porque el lugar había sido invadido por los pasajeros.
Otras veces, cuando viajé al norte vi que las inspecciones eran un chiste. Cuando el bus se detenía, unos agentes con chalecos de distintos colores observaban el vehículo por sus cuatro lados, mientras la policía iluminaba con sus linternas las ventanas y daban una ojeada a las bodegas. Luego de esta ‘exhaustiva’ revisión, el viaje continuaba con normalidad.
Así como estas empresas informales que son en su mayoría las causantes de un sinnúmero de accidentes y actos delictivos, existen otras que se preocupan por ofrecer un buen servicio y cuidan muy bien la seguridad de sus usuarios. Un claro ejemplo es Oltursa, una empresa peruana que se ha ganado el respeto del público por mantener un bajo índice de accidentes.
El gerente general de esta empresa, Francisco Obando, declaró esta semana al diario El Comercio que este logro que la gente valora mucho (porque es lógico que nadie se sube a un bus para morir o terminar herido), lo han logrado cumpliendo estrictamente con las normas del MTC. Y destaca el trato adecuado que se les da a los choferes, a quienes cuidan brindándoles las mejores condiciones laborales.
Con estos ejemplos creo que queda claro que el problema de los accidentes, no se solucionará manteniendo un plan como Tolerancia Cero que es flor de un día, como muchos otros proyectos gubernamentales. Las acciones de supervisión deben ser constantes y exhaustivas, todos los días del año y en tiempos de fiestas, éstas deben intensificarse, caso contrario nunca lograremos acabar con la racha de accidentes en carreteras.
Además, el Estado debe proceder a reorganizar al MTC, porque lamentablemente hasta el momento ha demostrado que no cuenta con la capacidad suficiente para fiscalizar y ordenar el sector. No puede ser posible que más del 70% de las empresas operen en medio de la informalidad, poniendo en riesgo la vida de los peruanos y de los turistas que llegan a conocer nuestro país.
En ese proceso, se debería de buscar ingeniosas alternativas para enriquecer el Plan Tolerancia Cero. Por ejemplo, se podrían otorgar incentivos a las empresas que cumplen las normas, brindándoles facilidades para acceder a nuevas rutas y, en simultáneo, se sancionaría a las informales, quitándoles permisos. Si persisten en sus malas prácticas, les deberían de cerrar el negocio, para que no sigan matando a más gente.
Ante de ello, recomiendo al MTC que por lo menos ponga en su página web, un botón que permita a los usuarios denunciar a las empresas que se burlan de las normas de seguridad. Yo lo busqué y nunca lo encontré.