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El martirio de ser cliente Movistar

Publicado: 2012-09-17

 

La semana pasada Movistar nos castigó a todos los que vivimos en el departamento de Piura. El martes 11 de setiembre de 2012, nos quedamos sin llamadas y sin acceso a Internet. La empresa Movistar, fiel a su pésimo sistema de comunicación con sus usuarios, digitado desde España, ofreció una tímida disculpa por algunos medios de comunicación nacional, culpando a un tercero de haber dañado la fibra óptica.

Los usuarios que no están acostumbrados a escuchar, leer o ver noticias, ni se enteraron de lo ocurrido ni de las disculpas forzadas de la empresa de telefonía, ya que Movistar no se tomó el trabajo de notificar a sus usuarios por los daños causados. Ni siquiera un mensaje de texto se nos envió, pues parece que para ellos, los usuarios no importamos.

Casi una semana después de este inconveniente, me toca vivir otra amarga experiencia. La noche del domingo 16 de setiembre, Movistar volvió a dejarme sin servicio de internet. Mi Blackberry está inerte desde anoche y parece que así seguirá buen tiempo, gracias a la parsimonia de la gente de Movistar.

He llamado dos veces a Movistar para dar cuenta del malestar generado por el sorpresivo corte del servicio de internet en mi celular, pero sus operadores no son capaces de dar una solución y me han dicho que si quiero volver a mi paquete anterior, debo esperar un “ciclo de facturación”, o sea un mes. Una verdadera pérdida de tiempo es comunicarse con el 104 y el 525.

Ante tanta insistencia, en la segunda de las llamadas, la señorita que me atendió me creó un “Código de Tratamiento Comercial” y me pidió tomar nota del mismo para seguir mi caso. Así que desde ahora, para los señores de Movistar ya no soy Carlos Vega Figueroa, con DNI 03897686, sino un objeto o algo así que responde al “Código de Tratamiento Comercial Nº MLO3622753089”.

Gracias a este número digitado por uno de los operadores de Movistar, debo esperar 24 horas, para que un digno representante de la empresa me llame para preguntarme cuál es mi rollo y buscar una salida a mi inconveniente, generado por ellos mismos. Y mientras tanto, ve tú que haces para tu Blackberry vuelva a tener vida.

Espero equivocarme, pero de acuerdo a experiencias pasadas, la llamada no se dará nunca. Tendré que pasar horas en las oficinas de Movistar repitiendo mi caso una y otra vez, me debo quejar por las redes sociales hasta que se dignen a contestarme y, por si las moscas, presentar un reclamo formal con un formulario de Osiptel.  Ah, también debo llenar el Libro de Reclamaciones, para ver si por allí se dignan a atender mi caso.

La historia del mal

Todo empezó unos días atrás, cuando recibí, por teléfono, una oferta de Movistar para cambiar a un plan que me beneficiaría. Me ofrecían plan RPM ilimitado y más llamadas a teléfonos fijos y móviles de otros operadores. Como el plan sonaba bien acepté, dejando en claro, más de una vez, que este nuevo plan no debía de eliminar mi servicio de datos.

Hice esta advertencia, porque meses atrás me había sucedido lo mismo. Me dejaron sin internet varios días y recién recuperé mi paquete anterior luego de quejarme sin parar por Twitter, visitar 6 veces una oficina de Movistar y llamar y llamar sin parar a sus operadoras. Fue precisamente esta amarga experiencia la que me llevó a rechazar la oferta en otras oportunidades, hasta que volví a aceptar y verme perjudicado. Ahora, me toca iniciar un nuevo vía crucis.

Si así me tratan por pagar mes a mes lo recibos, no quiero imaginar cómo me tratarían si dejaría de hacerlo.


Escrito por

Carlangas

Periodista con experiencia en medios de comunicación y estudios en Gobernabilidad y Gerencia Política. He sido becado por la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano que dirige Gabriel García Márquez.


Publicado en

De todo un poco

Una mirada crítica a nuestra realidad